Este trabajo ha sido la continuación de un proceso que comenzamos en 2023, en el que exploramos el «espacio específico, donde tomamos el cuerpo, la memoria y el espacio como ejes de la investigación. En el lugar de la representación, el Centro Cultural El Escorxador, un antiguo matadero del barrio del Cabañal, encontramos una tensión entre aquello que se pone a la luz y aquello que queda en el olvido, en ese sentido, buscamos poner luz sobre la idea de un sistema que funciona como una maquinaria que incide en la muerte simbólica de la memoria.











