“Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”
Guy Deboard
El modelo aristotélico, entendido más allá de su origen filosófico, se presenta como un andamiaje que moldea nuestro pensamiento, comportamiento y creatividad.
La crítica a la hegemonía de este modelo se convierte en un campo fértil para desentrañar y desafiar las estructuras que sostienen y perpetúan desigualdades, opresiones y exclusiones.
Con este trabajo reflexionamos centrándonos en la deconstrucción entendido no solo de manera teórica sino como una práctica que se infiltra en las fibras más íntimas de nuestro sector artístico buscando una manera de hacer que desentrañe las formas que se han naturalizado como las formas que se han legitimado y por otro lado valorar y visibilizar saberes, prácticas y formas han sido sistemáticamente desacreditadas y excluidas por no conformarse a este modelo hegemónico.
Esta práctica de resistencia se convierte en un acto creativo de reimaginación y reconfiguración de nuestra manera de crear promoviendo la pluralidad y la diversidad como valores fundamentales abriendo espacios para el diálogo cuestionando las bases sobre las que se erigen las jerarquías y buscando una construcción más inclusiva, equitativa y justa. Este proceso de cuestionamiento y cambio no es meramente académico o teórico, sino eminentemente práctico y vital para la construcción de futuros más justos y sostenibles.